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Enfermedad de Crohn

Enfermedad de Crohn (22)



Antecedentes históricos icono pdf

Miquel A. Gassull. Director de l’Institut d’Investigació en Ciències de la Salut Germans Trias i Pujol. Badalona y Míriam Mañosa. Médico adjunto Unitat de Malaltia inflamatòria intestinal. Servicio de Aparato digestivo Hospital Universitari Germans Trias i Pujol. Badalona. Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) (Barcelona)

Epidemiologia icono pdf

Cristóbal de la Coba Ortiz y Cristina Saro Gismera. Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Sección de Aparato Digestivo. Hospital de Cabueñes, Gijón

Síntomas icono pdf

Eva Iglesias Flores y Valle García Sánchez. Unidad Clínica de Aparato Digestivo. Hospital Reina Sofía. Córdoba

Pruebas Diagnósticas y de control icono pdf

Federico Argüelles Arias. Especialista en Aparato Digestivo. Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla

Enfermedad Perianal icono pdf

José María Paredes Especialista de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Dr. Peset de Valencia, Joaquín Hinojosa. Jefe de Servicio de Medicina Digestiva del Hospital de Manises. Valencia y Rafael Alós. Jefe de Servicio de Cirugía del Hospital de Manises. Valencia

Otras enfermedades icono pdf

José Ignacio Fortea Ormaechea. Sección de Medicina del Aparato Digestivo. Servicio de Medicina Interna.Hospital Infanta Leonor. Madrid e Ignacio Marín-Jiménez Sección de Gastroenterología. Servicio de Medicina del Aparato Digestivo. Hospital Gregorio Marañón. Madrid

Recomendaciones higiénico-dietéticas icono pdf

Laura Sampere Robles. Unidad de Gastroenterología. Hospital General Universitario de Alicante. Valencia.
Información realizada y revisada por: : José María Paredes, Especialista de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Dr. Peset de Valencia; Joaquín Hinojosa, Jefe de Servicio de Medicina Digestiva del Hospital de Manises. Valencia y Rafael Alós, Jefe de Servicio de Cirugía del Hospital de Manises. Valencia.

¿Por qué tengo una enfermedad perianal?

Se producen por la afectación de esta región por la enfermedad inflamatoria intestinal (EII). Se origina en la región criptoglandular que hay en la transición de la mucosa anorrectal y presenta unos síntomas que pueden ser independientes de los síntomas ocasionados por la enfermedad en el intestino. Su aparición es más frecuente en la Enfermedad de Crohn con afectación cólica.

Información realizada y revisada por: Valle García Sánchez, y Eva Iglesias Flores. Unidad Clínica de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Reina Sofía. Córdoba.
Vídeo educativo: “Mide tu calidad de vida para poder mejorarla”, realizado y revisado por: Dr. Francesc Casellas. Hospital Universitario Vall d´Hebron. Barcelona.

¿Todos estos síntomas van a limitar mi vida?

La actividad de la enfermedad influye sobre la calidad de vida. Pero es muy diferente de un paciente a otro. Por ejemplo, dos personas con la misma enfermedad de Crohn, el mismo tratamiento y la misma gravedad de las lesiones en el intestino, pueden tener el mismo grado de actividad de la enfermedad, pero una puede percibir una buena calidad de vida y la otra, mala. Ello se debe a que cada paciente reacciona de forma distinta al proceso de reajuste a los cambios que provoca la enfermedad, en función de sus características individuales, como sexo, biografía personal, religión, soporte familiar, nivel socioeconómico, cultura, conductas mal adaptativas, etc.

Información realizada y revisada por: Valle García Sánchez, y Eva Iglesias Flores. Unidad Clínica de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Reina Sofía. Córdoba.

¿Todos los brotes son iguales?

El tipo de síntomas que aparecen en la enfermedad de Crohn (Signos y síntomas de la EC) y su intensidad son muy variables. Por ello, se intenta clasificar la gravedad de las manifestaciones clínicas en forma de índices de actividad. Estos índices se obtienen a partir de la puntuación de una serie de variables como número de deposiciones, estado general, existencia de complicaciones, resultado de los análisis, etc., lo que permite saber la gravedad del brote y valorar cómo evoluciona la enfermedad o cómo responde al tratamiento.

Información realizada y revisada por: Valle García Sánchez, y Eva Iglesias Flores. Unidad Clínica de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Reina Sofía. Córdoba.

¿Por qué aparece un brote?

La mayoría de las veces, los brotes aparecen sin ninguna relación con algo que haya hecho el paciente. Existen algunos factores que se ha detectado que son capaces de provocar la reactivación de la enfermedad (brote), como dejar de tomar la medicación para la enfermedad de Crohn, (Adherencia terapéutica) tomar antiinflamatorios no esteroideos de forma no controlada, sufrir eventos vitales estresantes o padecer infecciones, tanto intestinales como de otro tipo. Respecto a esto, es importante saber diferenciar entre cuándo se padece una gastroenteritis aguda infecciosa, que también puede presentar el paciente con enfermedad de Crohn, o un brote de reactivación de la enfermedad, puesto que, aunque los síntomas son parecidos, su tratamiento es muy diferente.

Información realizada y revisada por: Miquel A. Gassull, Director de l’Institut d’Investigació en Ciències de la Salut Germans Trias i Pujol. Badalona y Míriam Mañosa, Médico adjunto Unitat de Malaltia inflamatòria intestinal. Servicio de Aparato digestivo Hospital Universitari Germans Trias i Pujol. Badalona. Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD). Barcelona.

Antecedentes históricos de la enfermedad

¿Desde cuándo conocemos la enfermedad?

La primera descripción de esta entidad se hizo en 1769 por el médico italiano Morgagni en la autopsia de un paciente joven con diarrea y debilidad. En 1806, dos cirujanos londinenses, Combe y Saunders, describieron un singular caso de un paciente que presentaba una zona a nivel del íleon engrosada y estrecha que presentaba granulomas no caseificantes al observarla al microscopio. A principios del siglo XX, fueron descritos más casos de pacientes con diarrea, dolor abdominal, pérdida de peso y fiebre, con las características microscópicas descritas anteriormente, denominándose en alguno de estos casos como tumores inflamatorios del intestino. En 1913, T.K. Dalziel, cirujano escocés, publicó el caso de dos pacientes con síntomas de obstrucción intestinal que presentaban inflamación a nivel del intestino y lo denominó enteritis intersticial crónica. Unos años más tarde, en 1920, el Dr. Tietze publicó un caso similar a los previos y lo denominó ileítis regional. En 1923, Eli Moschcowitz y A.O. Wilensky describieron 4 casos de pacientes con afectación en distintos segmentos del intestino (uno en el íleon, otro en el colon, otro en el íleon y en el colon),y los mismos hallazgos en el estudio microscópico de la pieza quirúrgica: granulomas intersticiales. Sin embargo, estas observaciones no provocaron ninguna respuesta en su entorno y no fue hasta 1932, año en el que se publicó el famoso artículo que hoy da nombre a la enfermedad, cuando empezó a difundirse y conocerse la misma.

¿Por qué se llama enfermedad de Crohn?

El Hospital Mount Sinai es un hospital de Nueva York que históricamente atendía a una gran población judía, sobre todo a judíos procedentes de Europa del Este (población con mayor incidencia de colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn). Burrill B. Crohn nació en 1884 en Nueva York, hijo de padres judíos de ascendencia alemana y polaca. Estudió medicina en la Universidad de Columbia donde se graduó en 1907. Empezó a trabajar en el Hospital Mount Sinai como residente de patología y entró a formar parte del personal del hospital. En 1923 fue nombrado Jefe del Departamento de Gastroenterología. Durante algunos años se dedicó a la investigación de la colitis ulcerosa, campo en el que realizó una importante contribución describiendo el primer caso de cáncer colorrectal en un paciente con colitis ulcerosa.

El cirujano del Hospital Mount Sinai, el Dr. A. Berg, reunía un gran número de piezas quirúrgicas de pacientes a los que había operado con inflamación a nivel intestinal. Proporcionó al Dr. Crohn material suficiente para el estudio de la enfermedad y trabajó con él operando a los pacientes que posteriormente el Dr. Crohn controlaba y seguía en las consultas externas. Por otro lado, el Dr. L. Ginzburg, asistente del Dr. Berg, y el Dr. Oppenheimer estaban interesados en la enfermedad inflamatoria intestinal en su variedad granulomatosa. El Dr. Berg, observando que las dos líneas de investigación eran paralelas, les animó a colaborar. A partir del trabajo clínico de Crohn y de los hallazgos microscópicos de Ginzburg y Oppenheimer se describió la ileítis terminal o regional, conocida actualmente como enfermedad de Crohn.
Imagen 1 Descubrimiento Crohn

En 1931, el Dr. Crohn escribió una carta a la Asociación americana de Gastroenterología, en la que decía: “tengo una importante contribución científica. He descubierto, creo, una nueva enfermedad intestinal a la cual he llamado ileítis terminal”. Los resultados se presentaron en dos congresos, sin embargo, no fue hasta que se publicó en la revista JAMA cuando se divulgó ampliamente. En el famoso artículo describían 14 casos de pacientes con ileítis regional o terminal que definían como un proceso inflamatorio hipertrófico que afectaba entre 20 y 30 cm de íleon terminal y lo clasificaban en 4 tipos: inflamación aguda, enteritis ulcerosa, estenosis y fase con fístulas, anticipándose a los diferentes patrones en los que hoy se clasifica la enfermedad de Crohn. Crohn y sus colegas se dieron cuenta de que la ileítis regional era solamente una de las formas de afectación, de lo que se acabaría llamando por el mundo médico enfermedad de Crohn. Años más tarde, se publicaron estudios sobre la afectación del colon en la enfermedad de Crohn, sin embargo, no fue hasta 1960 cuando se generalizó el concepto de que la enfermedad de Crohn podía afectar a cualquier zona del aparato digestivo.

Información realizada y revisada por: Dra. Ana Echarri Piudo, Dra Leticia García Diéguez. Servicio de Digestivo. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol.

Proteína C reactiva (PCR)

¿Qué es la proteína C reativa o PCR?

Es una proteína sintetizada o producida en el hígado como respuesta a un proceso inflamatorio o infeccioso. En circunstancias normales se produce en el hígado en pequeñas cantidades (<1mg/mL), pero ante “estímulos inflamatorios” se produce un incremento rápido de su producción mediado por las diferentes sustancias o “mediadores de la inflamación”, liberados durante el propio proceso.

¿Cuándo se eleva?

La PCR es inespecífica, es decir, su nivel en sangre se eleva ante cualquier proceso inflamatorio o infeccioso de cualquier órgano, sin discriminar localización o patología. Es habitual su elevación, en caso de un brote de actividad en pacientes con Enfermedad de Crohn, mientras que es menos frecuente su elevación en pacientes con Colitis Ulcerosa. Los pacientes con Colitis ulcerosa con actividad leve generalmente no presentan elevación de la PCR en sangre, aunque en casos de actividad importante suele estar elevada. Los procesos inflamatorios leves se asocian a elevaciones ligeras de la PCR (entre 10 y 50 mg/L) y las complicaciones (abscesos, perforaciones, etc) o brotes graves de actividad, suelen presentar concentraciones más elevadas (>150-200 mg/L).

¿Sirve para valorar la respuesta al tratamiento?

La PCR se caracteriza por tener una vida media en sangre muy corta (<1día), elevándose precozmente tras el comienzo del cuadro inflamatorio, pero también disminuyendo con rapidez al ir mejorando el proceso, bien espontáneamente o tras la introducción del tratamiento; lo que permite valorar con rapidez la respuesta o refractariedad al tratamiento instaurado.

Información realizada y revisada por: Dra. Ana Echarri Piudo, Dra Leticia García Diéguez. Servicio de Digestivo. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol.

Pruebas analíticas

Los pacientes con Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII) pueden presentar diferentes alteraciones analíticas en función de factores como la actividad de la enfermedad, la presencia de otras patologías, el tratamiento recibido, el estado de nutrición, la pérdida de sangre, la fiebre o la presencia de complicaciones. Para su evaluación su médico puede solicitar pruebas analíticas de sangre o de heces.

fecal

La analítica sanguínea generalmente incluye un estudio de:

  • - Hemograma: para evaluar presencia de anemia o alteraciones en los glóbulos blancos y plaquetas.
  • - Bioquímica general: con pruebas de función renal y hepática, iones, marcadores de estado nutricional (niveles de albúmina y colesterol), déficits vitamínicos.
  • - Marcadores de inflamación: principalmente velocidad de sedimentación y proteína C reactiva.

Los análisis de heces pueden incluir:

  • - Marcadores de inflamación, fundamentalmente estudio de calprotectina en heces.
  • - Coprocultivos o análisis de heces para evaluar presencia de agentes infecciosos intestinales, necesarios para diferenciar un cuadro infeccioso intestinal de una EII. Las infecciones intestinales o gastroenteritis, pueden cursar de forma similar a como lo hace la EII y por tanto el examen de las heces y la visualización de algún germen entre las heces procesadas cambia de forma drástica el diagnóstico y el tratamiento. Por otro lado, no es extraño que sobre la base de una EII exista una sobreinfección, por lo que en caso de brotes de la enfermedad que no ceda al tratamiento, es conveniente descartar la existencia de algún patógeno que simule un brote y que impida le recuperación del paciente.
Información realizada y revisada por: Dr. Jordi Guardiola Capo y Dra. Cláudia Arajol González. Servicio de Digestivo. Hospital Universitario de Bellvitge.

CALPROTECTINA FECAL

¿Qué es la calprotectina fecal?

La calprotectina fecal es una proteína procedente de los leucocitos (glóbulos blancos) que aparece en la mucosa intestinal cuando existe inflamación y que puede ser detectada en las heces.

¿Para que sirve la detección de calprotectina en las heces?

La calprotectina fecal es un biomarcador que permite valorar la actividad inflamatoria intestinal en pacientes con Colitis ulcerosa y con enfermedad de Crohn de manera sencilla, rápida y no invasiva, y por lo tanto resulta muy útil en la práctica clínica.

Se ha demostrado en múltiples estudios que la calprotectina fecal es una herramienta útil para el diagnóstico de la enfermedad inflamatoria intestinal, para la evaluación de la respuesta al tratamiento y para predecir el curso de la enfermedad.

Un resultado elevado de calprotectina fecal se correlaciona con la actividad endoscópica tanto en la enfermedad de Crohn como en la Colitis ulcerosa. A su vez, la disminución del valor de calprotectina fecal tras tratamiento médico, presenta una buena correlación con la respuesta clínica y con la curación mucosa en la enfermedad inflamatoria intestinal.

¿Cómo se recogen las muestras para la detección de calprotectina fecal?

Basta recoger una pequeña muestra de heces (suficiente con un tamaño equivalente a una cuchara pequeña de café) y depositarla en un bote. No se precisa ningún bote especial ni conservante alguno. Probablemente le facilitarán uno cuando se le solicite esta determinación; si no es así, puede comprase en las farmacias un bote similar al de la imagen. Son los mismos que se utilizan para los análisis de orina.
Botes muestras reducida

Es recomendable recoger la muestra de la primera deposición del día. Puede guardarla a temperatura ambiente o en nevera durante un máximo de 3 días antes de ser llevada al centro hospitalario para su análisis.

Recomendaciones antes de la recogida de muestras

  • - No administrarse tratamientos tópicos de aplicación rectal (supositorios, espumas, enemas) durante las 24 horas previas a la recogida de la muestra.
  • - No tomar fármacos tipo AINE (anti-inflamatorios no esteroideos) los días previos a la recogida de la muestra.
  • - Si tiene una colonoscopia programada, no recoger la muestra una vez empezada la preparación, ni hasta pasados 3 días después de la prueba.
Información realizada y revisada por: Dra. Ana Echarri Piudo, Responsable Unidad EICI; Dra. Virginia Ollero Pena, Unidad EICI. Servicio de Digestivo. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF).

¿Influye la enfermedad perianal en el embarazo? ¿Se pueden tener complicaciones durante el parto?

Al igual que en la enfermedad intestinal, en la enfermedad perianal es necesario elegir el momento adecuado para quedarse embarazada, que coincide con el periodo en el cual la EPA está en remisión (sin actividad). En caso de que la enfermedad se active durante el embarazo, el gastroenterólogo recomendará el tratamiento adecuado a cada caso, procurando en todo momento la mejoría del estado del paciente y evitando posibles efectos adversos tanto en él como en el feto.

En lo que respecta al parto, y especialmente en casos de EC con afectación perianal  existe un mayor número de cesáreas. Si bien en casos de EC perianal en remisión con lesiones cicatrizadas  no es necesario evitar el parto vaginal. En todo caso, se observarán las recomendaciones del obstetra o matrona. La presencia de enfermedad activa durante el parto y proctectomía total, hacen obligatoria la realización de cesárea.

Si la paciente no presenta enfermedad perianal o ésta no está activa, no existe riesgo de desarrollarla o de activarla después de tener un parto vaginal.

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  • Última Actualización: 02/09/2019.
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