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Información realizada y revisada por: Dr. Miquel Àngel Gassull, Director de l’Institutd’Investigació en Ciències de la SalutGermansTrias i Pujol y Dra. Míriam Mañosa, Médico adjunto. Unitat de Malalties Inflamatòries Intestinals. Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitari Germans Trias i Pujol.

Antecedentes históricos de la enfermedad

¿Desde cuándo conocemos la enfermedad?

Los primeros casos que podrían responder a pacientes con colitis ulcerosa datan del año 640 a.C, en el que se describieron varias formas de diarrea no contagiosa. Además, algunas fuentes aseguran que el príncipe Carlos Eduardo Estuardo, pretendiente jacobita al trono de Gran Bretaña, hacia 1745, podría haber sufrido un brote de colitis ulcerosa que mejoró con dieta sin leche. Sin embargo, no fue hasta 1859, que la enfermedad fue nombrada por primera vez como colitis ulcerosa.

En esta fecha, el Dr. Samuel Wilks describe un caso de una paciente con colitis ulcerosa, por lo que el descubrimiento de la enfermedad se ha relacionado con su nombre. El artículo que escribió el Dr. Wilks era en realidad una carta a “The Times” y Gaceta Médica que contenía la descripción de una autopsia realizada a una joven, Isabella, que había muerto tras semanas de diarrea con sangre. En la carta, se afirmaba que, a pesar de que la mujer había sufrido un episodio de diarrea por una causa no infecciosa, la causa de la muerte era la ingesta de  un veneno para provocar el aborto, planteándose una gran polémica al tratarse de la amante del Dr. Thomas Smethrust, quien fue acusado de asesinarla. Muchos médicos escribieron cartas de apoyo al Dr. Smethrust, siendo tal el conflicto y la polémica generada que el Dr. Smethrust fue indultado. Si éste no se hubiera concedido, el médico hubiera sido condenado a muerte de manera injusta.

Unos años después, un cirujano general del Ejército de la Unión (que describió la historia médica de la Guerra Civil Americana), se refirió directamente a la colitis ulcerosa aportando descripciones detalladas que ayudaron a su caracterización clínica y patológica posterior, realizada por Wilks y Moxon (1875), Allchin (1885) y Hale-White (1888), diferenciándola de otras entidades. Poco a poco, la colitis ulcerosa se hizo más conocida.

En 1909, en un simposio de la Sociedad Real de Medicina británica, se presentaron unos 300 casos de colitis ulcerosa recogidos en los distintos hospitales de Londres. La mayoría procedían de pacientes con brotes agudos de colitis ulcerosa que no habían superado el episodio ante la ausencia de tratamiento para la enfermedad.

¿Han evolucionado las hipótesis sobre las causas de la colitis desde sus primeras descripciones?

A pesar que en el siglo XIX ya se sabía que la colitis ulcerosa no era contagiosa, durante el inicio del siglo XX, se realizaron múltiples estudios con el objetivo de relacionar la colitis ulcerosa con distintos gérmenes como agentes causales. Sin embargo, al igual que en estudios recientes,  los resultados no apoyaron la teoría del origen infeccioso de la colitis ulcerosa. Otra teoría que tampoco se sostuvo, fue considerarla secundaria a una alergia a la leche de vaca. Si embargo, una de las teorías sobre la etiología de la colitis ulcerosa más duradera, fue relacionarla con la respuesta fisiológica del cuerpo al estrés emocional.

Imagen 1. Antecedentes históricos de la Colitis ulcerosa
En 1930, Murray estableció una relación cronológica entre los síntomas intestinales de la colitis ulcerosa y eventos emocionales o determinantes en la  vida de los pacientes. Entre los años 1930 y 1950, se publicaron tratados de psiquiatría que definían la “personalidad de los pacientes con colitis ulcerosa” como inmadura, indecisa, dependiente e inhibida para las relaciones interpersonales relacionadas con situaciones emocionales difíciles (pérdida, dominancia materna, miedo al rechazo social). La psicoterapia se aplicó como tratamiento en pacientes con colitis ulcerosa, e incluso se llegó a relacionar con un riesgo menor de intervenciones y complicaciones. Sin embargo, todos estos datos procedían de estudios con pocos pacientes, retrospectivos y que en muchas ocasiones carecían de información completa. De hecho, unos años más tarde, estudios de mayor calidad no lograron demostrar esta relación.

Estudios epidemiológicos realizados en estas fechas describían que la enfermedad era más frecuente en zonas urbanas que en rurales, así como en países occidentales y del Norte de Europa o en caucásicos y judíos.

¿Qué métodos se utilizaban en aquella época para diagnosticar la colitis ulcerosa?

Los síntomas más característicos de la colitis ulcerosa, y los más frecuentes, son la diarrea y la rectorragia (deposiciones con sangre). Otros síntomas frecuentes son el dolor abdominal , el tenesmo rectal , la fiebre, pérdida de peso, náuseas y vómitos. Según la gravedad del brote de colitis ulcerosa se añadirán otros síntomas relacionados con la afectación general del paciente.

Durante los primeros años, tras haber identificado la enfermedad, el diagnóstico se realizaba mediante los síntomas del paciente. A pesar de que los signos y síntomas eran muy característicos y dado que uno de los tratamientos más utilizados, los esteroides, podían enmascarar los síntomas de la enfermedad, se vio necesario ayudar al diagnóstico con la realización de pruebas diagnósticas. Los procedimientos diagnósticos que se utilizaban entonces eran las radiografías simples de abdomen y los enemas de bario.

Una de las pruebas imprescindibles actualmente es la colonoscopia, no disponible hasta 1894, en que Kelly introdujo el primer rectosigmoidoscopio.Imagen 2. Antecedentes históricos de la Colitis ulcerosa

Este endoscopio medía unos 30 cm y era rígido por lo que únicamente podía explorar el recto y el sigma (la parte final del colon). En 1928, se desarrolla un endoscopio flexible que permite la exploración total del colon. Más tarde, en 1963, se aplica la fibra óptica que aporta iluminación al endoscopio. Esto tuvo una gran relevancia clínica ya que proporcionó la capacidad de ampliar la utilidad del colonoscopio para la toma de biopsias.

¿Cómo ha evolucionado el tratamiento de la colitis ulcerosa?

El tratamiento inicial de la colitis ulcerosa consistía en una variedad de distintas dietas y procedimientos quirúrgicos. En esos años, la mortalidad de la enfermedad era muy alta: muchos pacientes morían por perforación del colon o hemorragia. En 1902, uno de los tratamientos quirúrgicos probados por el Dr. Weir fue la apendicecostomía, que consistía en realizar en un paciente con colitis ulcerosa una intervención quirúrgica en la que se localizaba el apéndice cecal y se abocaba en la pared abdominal para facilitar la irrigación de permanganato de potasio y tratar una presunta infección.

En 1938 aparecen  las sulfasalazinas, precursoras de los salicilatos que se utilizan en la actualidad, y consideradas como el primer tratamiento efectivo para la colitis ulcerosa.

En los años 40 se probó el tratamiento con distintos antibióticos y finalmente en 1950 se empezaron a administrar los esteroides para los brotes agudos de colitis ulcerosa. Los esteroides son muy efectivos para el tratamiento de los brotes agudos moderados y graves de la colitis ulcerosa, pero hay un porcentaje que no responden o que presentan dependencia a éstos. Por este motivo, se empezaron a utilizar otros tratamientos para evitar la dependencia a los esteroides, como la azatioprina, y se buscaron otras alternativas a los esteroides en los brotes graves, cuando estos no funcionaban. A inicios de los 90 se empieza a utilizar la ciclosporina como tratamiento en los pacientes con brotes graves y  fracaso a los esteroides y recientemente, en el 2005, se aprobó la utilización de infliximab en la misma indicación.

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  • Última Actualización: 10/12/2018.
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