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Información realizada y revisada por: Dra. Ana Echarri Piudo, Responsable Unidad EICI; Dra. Virginia Ollero Pena, Unidad EICI. Servicio de Digestivo. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF).

¿Cuáles son los signos y síntomas más frecuentes de la enfermedad de Crohn?

La enfermedad de Crohn es una enfermedad crónica, que alterna periodos de actividad (brotes con periodos de remisión o inactividad). No podemos predecir la duración de los brotes ni la duración de los periodos de remisión, dado que existe gran variabilidad entre un paciente y otro. Hay pacientes que presentan periodos de remisión muy prolongados (años) y otros que presentan brotes de actividad de forma frecuente. Esta manifestación intermitente de la enfermedad, en ocasiones tiende a desencadenar retrasos en su diagnóstico inicial; ya que sus síntomas, en ocasiones poco específicos, pueden confundirse con una simple diarrea o gastroenteritis, por lo tanto es conveniente recoger o tener en cuenta toda la información posible sobre las características, síntomas y duración de la enfermedad o de sus brotes, para poder posteriormente transmitirlas al médico y realizar un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Entre los síntomas más frecuentes de la EC, podemos encontrar:

  • - Diarrea: Consiste en uno de los síntomas más frecuentes en la EC y el que ocasiona más problemas en el diagnóstico, ya que también está presente en otras enfermedades intestinales o gástricas. La diarrea se entiende como una alteración de las heces en relación con un incremento de volumen (>200 gr/día), frecuencia (>3 deposiciones/día) y fluidez, causando unas deposiciones más acuosas o sueltas. Su origen puede ser diverso y puede deberse a la propia inflamación intestinal, a la presencia de infecciones bacterianas o parasitarias repetidas, a la formación de fístulas (comunicaciones anómalas entre dos órganos o entre un órgano y el exterior), a alteraciones en la motilidad o movimiento intestinal, a alteraciones en la absorción por parte del intestino de agua y electrolitos (sustancia que contiene iones libres) o de otras sustancias, como grasas (fenómeno conocido como esteatorrea) o sales biliares, etc.; o paradójicamente a la presencia de estenosis (estrechamiento del intestino), que sólo permite el paso de deposiciones muy fluidas.
  • Estas diarreas suelen ser progresivas y pueden tener lugar durante el día o la noche, acompañarse de dolor anal, incontinencia, sensación de deposición incompleta (tenesmo) y urgente y presentar en ocasiones, sangre, moco o pus. La presencia de diarreas escasas puede ser indicativa de una afectación del colon por EC; mientras que si las diarreas son abundantes, puede indicar una afectación del intestino delgado o colon proximal (ascendente).
  • - Dolor abdominal: Junto con la diarrea, es otro de los síntomas más frecuentes de la EC y tanto su intensidad como su localización, varían en función de la zona afectada por la enfermedad. Si existe afectación del íleon (intestino delgado), el dolor se localiza en la zona abdominal derecha a la altura del apéndice, por lo que puede ser confundido con una apendicitis aguda. En caso de existir afectación gástrica o duodenal (estomago y parte alta del intestino delgado), el dolor se localiza en la región epigástrica o en la “boca del estomago” y es similar al de una úlcera o gastritis aguda. Si el dolor aparece en la zona baja del abdomen, lo más probable es que exista afectación del colon.

  • - Hemorragia rectal o rectorragia: A pesar de no ser un síntoma tan frecuente como los anteriores, excepcionalmente puede encontrarse sangre en las heces de pacientes con EC, pudiendo originarse como consecuencia de la presencia de úlceras sangrantes en las paredes del intestino. Suele ser más frecuente en casos de colitis (afectación del colon) o íleo-colitis (afectación de la porción terminal del intestino delgado y parte del colon ascendente).
fiebre
  • - Fiebre: Durante los brotes graves o periodos de actividad de la enfermedad, los pacientes con EC pueden presentar fiebre como consecuencia de la presencia de inflamación intestinal. Sin embargo, esta fiebre también puede ser debida a la existencia de algún otro proceso infeccioso asociado con la EC, como la presencia de abscesos.

  • -Anemia: La anemia suele manifestarse en forma de malestar general, cansancio, fatiga, irritabilidad y palidez en la piel. Dada la frecuencia e importancia de este síntoma en la EII se trata de manera más detallada en capitulo de Anemia y ferropenia.

  • - Pérdida de peso: Las alteraciones en la pared intestinal ocasionadas por la EC, pueden producir un fallo en la capacidad de absorción de nutrientes a nivel del intestino, lo que a su vez produce una pérdida de peso. Además, cuando tiene lugar un proceso inflamatorio, la demanda de energía por parte del mismo es más elevada; esta energía procede de la degradación (catabolismo) de nutrientes presentes en los alimentos que tomamos en la dieta; por lo cual, la presencia de inflamación intestinal en EC, conduce al consumo de una gran cantidad de energía o nutrientes, lo que se traduce en un proceso metabólico más acelerado y en una pérdida de peso.

  • - Fatiga: Algunos pacientes con enfermedad de Crohn pueden presentar sensación de excesivo cansancio o fatiga, que puede condicionar, en algunos casos de manera importante, su calidad de vida. La fatiga puede estar condicionada por factores diversos, algunos relacionados con la propia enfermedad (anemia, brote de actividad, etc.), con déficits nutricionales, alteraciones del sueño o con factores psicológicos (miedo a la enfermedad, no aceptación de la misma, estrés, etc).

  • - Alteraciones psicológicas:ALTERACIONES-PSICOLOGICAS La enfermedad de Crohn no está asociada a ninguna enfermedad mental conocida; pero debido a su carácter crónico, a su tratamiento y a sus secuelas, en algunos casos, puede afectar de manera directa a la autoestima y calidad de vida de los pacientes, causándoles un malestar psicológico general. Si esto ocurre, es recomendable hablarlo con el médico de manera sincera y fluida o con algún otro profesional que le aporte al paciente, la ayuda psicológica necesaria para afrontar y sobrellevar la enfermedad.

Crecimiento-y-desarrollo-infantil
  • - Retraso en crecimiento y maduración sexual en los niños: La enfermedad de Crohn en los niños se caracteriza por causar un fracaso en el crecimiento infantil (los niños/as pueden presentar una velocidad de crecimiento más lenta), el cual se caracteriza por un retraso en la maduración esquelética (comúnmente entendido como crecimiento de los huesos durante la infancia) y un retraso en el comienzo de la pubertad. El fracaso en el crecimiento infantil puede deberse a la malnutrición, a la ingestión reducida de alimentos, a la malabsorción de nutrientes por parte del intestino, al aumento de las pérdidas intestinales (deposiciones), al aumento del gasto energético (durante un brote o periodo activo de la enfermedad puede producirse un aumento del consumo de energía en reposo por parte del niño/a), a la presencia de inflamación o al tratamiento esteroideo de la enfermedad.

  • - Síntomas perianales: La enfermedad perianal consiste en la aparición de una serie de lesiones (erosiones superficiales, pliegues cutáneos, fisuras, fístulas, abscesos o estenosis anal), en la mayoría de los casos asintomáticas, en la zona del ano y/o del recto, que en ocasiones pueden estar relacionadas con la presencia de EC o ser la primera manifestación de la misma. Las fístulas perianales son trayectos que comunican el interior del recto o intestino con la piel cercana al ano, por donde se produce una fuga de heces o pus.
  • - Otras fístulas: Las fístulas son trayectos anormales entre dos vísceras o una víscera y el exterior (la piel). Pueden afectar a distintos órganos, uniendo dos asas de intestino (entero-entéricas), intestino con vejiga (enterovesicales), intestino y vagina (enterovaginales) o el intestino y la piel (enterocutáneas).

  • - Otras manifestaciones extraintestinales: A pesar de que la enfermedad de Crohn afecta al tracto gastrointestinal, puede causar síntomas o complicaciones en otros órganos o sistemas del cuerpo; por lo cual se dice que es una enfermedad sistémica. Estas manifestaciones extraintestinales pueden tener su origen en la propia naturaleza inflamatoria de la enfermedad o por el contrario, ser consecuencia de las modificaciones o alteraciones anatómicas que produce. Entre las más comunes, están la presencia de lesiones dermatológicas, oculares, articulares y hepáticas.
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  • Última Actualización: 20/12/2017.
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