Menu
logofeii
Información realizada y revisada por: Dra. Ana Cantón Blanco. Servicio de Endocrinología y Nutrición. Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS).

¿Es conveniente seguir algún tipo de dieta si la enfermedad está inactiva?

No se ha identificado ningún alimento o bebida como responsable directo de la aparición de un brote de la enfermedad. Además, tampoco existen evidencias científicas que prueben que un determinado tipo de dieta pueda ayudar a mantener la enfermedad en remisión o a prolongar los periodos durante los cuales los pacientes están libres de síntomas.
Es importante mantener un estado nutricional adecuado y seguir una dieta sana y equilibrada.

 pacientediet

CONSEJOS NUTRICIONALES EN PACIENTES CON EII EN REMISIÓN (si no hay estenosis o estrecheces en el intestino)
  1. Dieta variada.

    Una dieta equilibrada implica consumir gran variedad de productos, combinaciones de alimentos y cantidades adecuadas de los mismos. 

  2. Aumentar el consumo de productos elaborados con pan, cereales integrales, pasta y patata.

    Aportan vitaminas, minerales, fibra y la mayoría de los elementos necesarios para mantener un estado nutricional adecuado.

  3. Ingerir al menos 3 piezas de fruta y 2 raciones de verduras/hortalizas al día.

    Aportan minerales, vitaminas, fibra y otros elementos (carotenos y flavonoides). 

  4. Consumir a diario leche o derivados lácteos; pescado 3 ó 4 raciones por semana y 3 ó 4 raciones por semana de carne o huevos.

    Para asegurar el aporte de calcio, iodo, ácidos grasos omega-3 (pescado azul) y vitaminas B1, B6 y B12 (carne). Elegir preferiblemente alimentos con bajo contenido en grasa (carnes magras, leche y derivados desnatados, etc.).

  5. Limitar el consumo de grasas.

    Es conveniente consumir preferentemente grasas de origen vegetal (aceite de oliva, girasol, etc.) y controlar el consumo de alimentos ricos en grasas “no visibles” como la bollería industrial y algunas cremas y comidas precocinadas.

  6. Consumir sal y azúcar con moderación.
  7. Tomar suficiente cantidad de líquidos.

    Es importante beber la suficiente cantidad de agua al día para mantenerse hidratado (entre 6-8 vasos al día). Evitar el consumo de alcohol o consumirlo ocasionalmente y en pequeñas cantidades.

  8. Comer relajadamente, sin prisas y disfrutando de lo que se come.

    Conocer las propiedades de cada alimento nos ayuda a comer mejor. Es importante comer sin presión, relajadamente y disfrutando de cada bocado; así las digestiones no serán tan pesadas y el comer no se convertirá en un proceso preocupante.

  9. Vigilar el peso y mantenerse activo.

    Una nutrición equilibrada combinada con actividad física y ejercicio (30-60 minutos al día), ayuda a mantener un peso adecuado, promueve la salud y aumenta la sensación de bienestar.

volver arriba
  • Última Actualización: 19/06/2018.
Este sitio utiliza cookies para ofrecer un mejor servicio. Si usted continua navegando acepta el uso de cookies. Acepto el permiso de cookies