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Información realizada y revisada por: Dra. Begoña de Domingo Barón. Servicio de Oftalmología. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF).

¿Por qué se producen?

Las manifestaciones oftalmológicas forman parte de la propia EII compartiendo los mismos aspectos inmunológicos y genéticos.

El origen concreto de las manifestaciones extraintestinales de la EII y concretamente de las oculares, no es del todo conocido. Actualmente, existen varias teorías sobre su aparición, una de ellas propone que pueden deberse a una pérdida de la capacidad que tiene el intestino de actuar de barrera selectiva frente a la entrada en la circulación sanguínea de agentes potencialmente dañinos para el organismo, lo cual puede provocar que estos agentes “viajen” y se localicen en otras partes del cuerpo, como el ojo, y desencadenar en esa zona una respuesta inflamatoria; mientras que otra de las teorías apunta a que las manifestaciones extraintestinales se deben a un desbordamiento de la respuesta inflamatoria originada en la mucosa intestinal hacia otras zonas anatómicas del organismo. A las alteraciones oculares originadas se las conoce como alteraciones primarias, y entre ellas podemos encontrar la epiescleritis, escleritis, uveítis, conjuntivitis, y el edema macular.

Además de las alteraciones primarias, podemos encontrar con otras alteraciones oculares, como las cataratas, la disfunción del lagrimal, etc. que pueden aparecer como resultado de la presencia de la malnutrición asociada a una absorción intestinal deficiente o guardar relación con los fármacos empleados en el tratamiento de la EII. A este tipo de alteraciones oculares se las conoce como alteraciones oculares secundarias.

Entre los fármacos que pueden estar relacionados con la aparición de alteraciones oculares, podemos destacar:

  • - Esteroides: Pueden causar la aparición de cataratas o glaucoma.
  • - Anticolinérgicos: Asociados en ocasiones con dilatación pupilar.
  • - Ciclosporina: Relacionada con la aparición de neuropatía óptica (pérdida de funcionalidad del nervio óptico con disminución de visión y reducción del campo visual), oftalmoplejía (pérdida de capacidad de movilidad voluntaria del ojo) y nistagmo (movimiento incontrolado e involuntario del ojo).
  • - Anti-TNF: De manera muy ocasional el tratamiento con anti-TNF se ha relacionado con la aparición de neuritis óptica.
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  • Última Actualización: 29/08/2018.
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