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Información realizada y revisada por: Dr. Ramón López de los Reyes. Servicio de Cirugía. Complejo Hospitalario Universitario de Ferrol (CHUF).

¿Qué preparación previa tiene una cirugía de EII?

 Antes de la realización de cualquier intervención quirúrgica, el gastroenterólogo y cirujano informará al paciente sobre las ventajas e inconvenientes de la misma, así como de la técnica más adecuada a su situación; intentando en todo momento que el paciente sea conocedor de todas las alternativas médicas o quirúrgicas en su caso. Es recomendable que el paciente no acuda solo a estas visitas, ya que la presencia de algún miembro de la familia o amigo cercano puede aportar tranquilidad y servir de apoyo a los pacientes.

En caso de que sea necesaria la realización de una ostomía temporal o permanente , antes de la operación se seleccionará la zona anatómica donde se va a realizar, explicando al paciente que su localización estará condicionada por los hallazgos durante la intervención quirúrgica. Durante esta visita, se mostrarán al paciente las características del estoma y los materiales de ostomías disponibles (Más información en la sección de Ostomía).

Un aspecto importante a tener en cuenta antes de realizar la intervención quirúrgica, es que el paciente tenga un buen estado general, intentando controlar situaciones clínicas de anemia, deshidratación, problemas de coagulación, malnutrición, etc. Si el paciente se encuentra en tratamiento con con corticoides, inmunosupresores o terapia biológica, en líneas generales y cuando sea posible se suspenderá el tratamiento antes de la cirugía. Al igual que en otras cirugías, será necesario realizar un estudio preoperatorio, que incluirá una radiografía de tórax, un electrocardiograma y un análisis de sangre y orina.

Probablemente, antes de la intervención será necesaria una preparación intestinal que ayude a vaciar el intestino de desechos o restos de heces. Además, será necesario que el paciente tenga una dieta líquida durante las 48 horas previas a la intervención. Es recomendable ducharse o bañarse la noche anterior a la cirugía con un jabón especial antibacteriano.

En el hospital, se procederá a colocación de una vía intravenosa periférica o central (en una vena más gruesa como subclavia o yugular), que permitirá la administración de medicación, sueroterapia o nutriciones especiales ; esta vía estará presente días después de la cirugía, hasta que el paciente pueda ingerir líquidos por vía oral y no presente complicaciones.

Una vez en el quirófano, puede ser necesaria la colocación de una sonda urinaria, para controlar la función renal y una sonda nasogástrica, para retirar las secreciones gástricas que pueden causar nauseas y vómitos tras la intervención. 
Preparación para cirugía

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  • Última Actualización: 06/08/2018.
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